domingo, 25 de septiembre de 2016

Cuando tuve un gallo de pelea.

En uno de los paseos matutinos que acostumbra a realizar mi tío Vicente vio algo en el arcén de la carretera. Al acercarse descubrió un montón de plumas y sangre que formaban un gallo que todavía respiraba. Era un gallo de pelea al que tal vez después de perder habían tirado desde un coche. Se lo llevó a casa, lo curo y al día siguiente lo introdujo en el gallinero para ver si poco a poco se iba recuperando. En el gallinero de mi tío conviven unas 30 gallinas, patos  y unos 4 pollos.
Cuando al día siguiente fue a visitar el gallinero, el gallo nuevo había matado a los 2 pollos más grandes y tenia acorralados y escondidos a los demás.
Por ello acudió a mi casa, sabia que yo había hecho un gallinero y tenia una sola gallina. Todavía recuerdo cuando metí al gallo y comenzó a pegarle a la gallina pensado que estaba en una pelea. Pero las gallina no pelea y el gallo encontró la tranquilidad en el gallinero. Poco a poco fueron llegando más gallinas y el gallinero se convirtió en una comunidad donde el gallo organizaba  y cuidaba  las gallinas. El gallo nunca perdió su agresividad, pegaba a los gatos, nunca dejo que en el gallinero entraran pájaros y obligo a colocar un cerrojo para poder cerrar y coger los huevos sin que viniese corriendo y se lanzase a atacar.
Estuvo en el gallinero entre el año 1998
y 2005, cantaba a todas horas incluso de noche, nos pegaba y no tenia miedo a nada, mando en el gallinero como un cuartel militar y las gallinas le tenían mucho respeto y tal vez algo de miedo.

8 comentarios:

  1. Vaya, vaya con el gallo ¡era peleón de verdad!
    Gracias, Kisi, por compartir esos recuerdos.
    Un beso grande.

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    1. Era superpeleón, siempre tuvo esa rabia y el estado de defensa de un animal que desde que nació fue maltratado.
      Tenia ganas hace tiempo de contar su historia.
      Un besazo.

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  2. Tu historia me ha recordado una anécdota de cuando era pequeña y me atacó un gallo (no se si de pelea o no) así que al igual que tus gallinas, les tengo respeto y miedo. Tu historia es conmovedora pues yo seguro que viendo el panorama, me lo habría llevado a la cazuela. Un beso

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    1. Hola Lidia! A mi me ataco muchas veces y a veces desee que acabase en la cazuela pero siempre le tuve cariño. Era pequeño y todo nervio.
      Un beso muy grande.

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  3. Me encantó encontrar la forma de pasar por tu blog,no sé cuál es problema pero no consigo contactar con casi ninguno de los blogs que me gustaba leer, alguna anomalía de mi blog que tendré que intentar que me lo solucionen,ya lo intenté sin resultado.
    En mi casa siempre tuvimos gallos que comandaban ,ahora aún tenemos algunas ponedoras que en este momento estą solas...... Y me dan pena.
    Un abrazo.

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    1. Hola Maruxa! yo me inscribí en Bloglovin y allí tengo todos los blog que sigo sean de la plataforma que sea.
      El gallo este fue un autentico teniente coronel, los siguientes gallos que han llegado nunca han mantenido el gallinero tan unido ni las gallinas tan cuidadas.
      Un beso muy grande.

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  4. Vaya con el gallo peleón!!! :-)
    Qué poco me gustan las peleas de animales, el pobre tuvo suerte de que lo encontrarais vosotros.
    Un abrazo!

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    1. Hola Monica! A mi tampoco me gusta ningún tipo de maltrato. Tuvo una segunda vida mucho mejor, aunque nunca encontró su paz.
      Un beso muy grande.

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